Pinche claridad: El rayo que no vino a destruirlo todo. Anoche buscaba fotos mías y me encontré con esta imagen de Vladimir Kush. No sé en qué museo fue -Seattle, Playa Laguna, Nuevo México... solo sé que la tomé y la olvidé... hasta ahora. Hoy la miré distito. Hoy entendí. Porque cuando la tomé, algo se movió cabrón dentro de mí, y no pude ni escribirlo. Hoy sí. Es el mar que llevo dentro. Ese que a veces grita, se levanta, se desborda... y me obliga a navegarme. En algún lugar de esta habitación hay cajas con memorias que no he querido abrir, dispositivos llenos de versiones mías, bitácoras que guardan tormentas, hecatombes... y también esas veces en que quemé las naves para no tener a donde volver. Hoy pienso en...