Oye Juls:
El lunes cumples 33. Me gustaría hacerte tu pastel de plátano cubierto con chocolates y M&M's.
Sé que de vez en cuando apareces por aquí a ver si volví a escribir sobre ti.
Pues sí. Aquí estoy. Te echo de menos.
Y de alguna forma, en el fondo de mi corazón, todavía espero que un día, nada más porque sí, aparezcas por aquí y también me quieras de nuevo en tu vida.
Mientras tanto me quedo por acá, en esta parte del mundo.
Hornearé tu pastel.
Moleré café fresco.
Reproduciré tu música favorita, me pondré las botas viejas de ir al cerro, empacaré un cometa, verteré el café en el termo, tomaré la bicicleta y me llevaré al bosque, a celebrar tu cumpleaños...sabiendo que estás por ahí, en alguna parte del mundo, sin mí.
Y me gusta pensar, aunque sea un poquito y aunque probablemente sea una mentira bonita que me cuento para dormir tranquila, que de una u otra forma también me extrañas.
En fin.. Feliz cumpleaños.
Ya que no me atrevo a enviártelo así nada más porque sí.
Recibe un abrazo enorme. Como aquel que me diste cuando regresaste de París.
De esos abrazos donde alguien vuelve de un viaje muy lejos y por un momento hace sentir que llegó a casa. Y supongo que eso eras un poco para mí: una sensación extraña y bonita de hogar.
Aunque haya personas que a veces uno tenga que aprender a extrañar desde lejos.

Comentarios
Publicar un comentario