Hace un año conocí a varias personas que hoy no son más parte de mi cotidianidad y decidí compararles  con algunas reglas de puntuación, que claro nunca sabemos utilizar en el momento justo, y todo depende del tono con el que lo leas. 

    La importancia del punto y aparte, de los puntos suspensivos, de conocer las palabras que parecen iguales pero significan distinto, de poner las tildes sobre las sílabas tónicas, de usar los verbos correctamente. ¿Analogía simple, para la vida diaria?  Quizá...

    La importancia de relacionarse con la gente, de reconocer la incompetencia de uno mismo para ciertas cosas, de sostener la verdad ante otros, de enfrentar la cosas con confianza. 

¿Sabes que tienen en común todas las atribuciones  anteriores? Que para usar el punto y aparte hay que cambiar a otra línea, que los puntos suspensivos indican que la oración quedó incompleta... es decir que indica temor, duda o  algo inesperado y extraño... Por end, no seguir las recomendaciones necesarias denota incongruencia en las acciones, y resulta que; todo lo anterior es MUY HUMANO. 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Para ti J. que siempre habitas mi corazón

Aprender a respirar otra vez