Mi deseo más grande.
Hace tanto tiempo y mi más grande deseo sigues siendo tú; llevo los últimos meses queriendo empezar a escribir para ver si logro recuperar mi amor propio, aquel con el que me dejaste casi intacta.
¿Cómo podré volver a escribir? si lo único que viene a mi mente es escribirte y recordar tu sonrisa los sábados por la tarde y los domingos por la mañana en los que te sentías tan clara, tan viva, tan feliz...
En estos días cuando mi cumpleaños se acerca, algunas palabras duelen más que tu propia partida, porque resuenan en mi cabeza y me duele el hecho de tener que usarlas, como "amor", te amo, o el simple hecho de extender los brazos para que alguien más los ocupe.
Han pasado ya varios cumpleaños desde que nos abrazamos por última vez, que ahora, justo ahora, me pesa en el alma recodarlo, y me invade un miedo que no puedo controlar, porque me aterra darme cuenta y aceptar que tu recuerdo se me ha ido borrando, tu rostro, tu olor, tu tono de voz, que hoy son algo vago, un recuerdo muy vago, como si no hubieras existido... entonces mi corazón se estremece con ese pensamiento -te me has ido borrando-. Y, es que eso ocurre con los muertos, se vuelven fantasmas que a veces recorren los pasillos y se postran como polvo en las miradas fijas de quienes los recordamos con añoranza, con una lúgubre melancolía que ya nada tendría que ver con el viento de hoy o con el de mañana, pues los muertos son eso, polvo, y no serán más. En fin ha pasado ya tanto tiempo y mi mayor deseo sigues siendo tú.
A veces cuando me imagino que escucho tu llaves abrir la puerta, siento como mi corazón se acelera porque quizás aparecerás aquí, dejarás tu bolsa en el sillón y volverás a abrazarme, luego caigo en la realidad y me enojo con la vida y con esa fuerza sobre natural a la que llamo Dios, por no haberme permitido llegar a esta edad contigo, porque me enseñaste tantas cosas, la más importante a amarme a mi sobre todo, a ponerme a mi y a mi estabilidad ante todo, y tus palabras resuenan en mi cabeza, y no entiendo como he sido capaz de perder mi amor propio durante tanto tiempo... ¿cómo podré avanzar? sobre todo ahora que desearía más que nada en el mundo, tener la oportunidad de escucharte, de estrecharte con mis brazos y decirte lo mucho que te he necesitado, pero debo continuar. Solo sé que mi deseo más grande sigues siendo tú.
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